Jueves 2 de junio de 2020


¡Hoy estamos felices de haber compartido nuestro primer encuentro virtual

Gracias a quienes se sumaron: vernos, escuchar nuestras voces, compartir nuestros sentimientos, ideas, reflexiones, generó un tiempo único y precioso.

A quienes lo intentaron, y no pudieron por causas ajenas a su voluntad: no se preocupen, habrá nuevos encuentros muy pronto.

Dejo por aquí un poema de Nicanor Parra, poeta chileno, que nos motivó a escribir:



Y por aquí nuestro poema colectivo, surgido al calor de nuestros sueños:


Sueños

Sueño que corro.
Sueño que... mis temores se convierten en mis fortalezas.
Sueño con que todo acaba,
                          que jamás pasó,
                                     fue todo una pesadilla  
                                                   para darnos una lección,

para mejorar como sociedad,
como mundo en sí.
Sueño que vuelo sobre una ciudad fantasmal, poblada de silencio.
Sueño que mi pasado es mi presente.
Soñé que estaba allí,
               en ese lugar donde las olas no llegan,
                                          golpean fuerte,
                                                     mi esperanza fijada en su regreso,
                                                                            la luz que los guia de noche se deja ver ...
Sueño con que sale el sol en un día de lluvia,
y eso que nunca pasó fue por alguna razón.
Sueño que el fin es el nuevo comienzo.
Solo tengo un deseo: es su regreso.
Todos los días,
regreso a este lugar con la esperanza
                                   de volver a ver a mi amor  
                                                que desapareció entre las olas.
Sueño con el temor de que lo que ahora llamo realidad,
sea realmente solo un sueño.

Alli estoy, en el faro ...
                  Tengo fe de volver a ver su sonrisa ,
                                       de no perder su compañía nuevamente.
Sueño con aquel día en que pueda decir "al fin mis sueños se hicieron realidad".

Veo algo …
Sueño que todo lo oscuro se vuelve luz, y que esa luz jamás se volverá a apagar.
Veo una botella flotando a lo lejos…
                    Una gran ola la acerca hacia mí,
                                          corro  hacia el muelle.

Sueño que por fin puedo llegar a tener éxito,
es todo un deja vú,
todo está conectado,
es un bucle color negro sombrío y paranoico
que poco a poco va tomando su rumbo

Corro hacia el mar,
logro alcanzar la pequeña botella. 
Sueño que algún día, solo algún día,
 obtendré lo que quise durante tanto tiempo.




En la biblioteca:

Cuelgo aquí, en la biblioteca, otros materiales que nos acompañaron en este encuentro:


Canción del niño que vuela
El niño dormido está,

¡y qué sueño está soñando!

¿Qué sueña? Sueña que vuela.

¡Qué bien se vuela soñando!

Abre los brazos, los mueve

como un ave, y va volando...

¿Qué sueña? Que no es un sueño.

¡Qué bien se sueña volando!


En la cuna quieto está.

Pero sonríe, soñando.

¿Qué sueña? Que vuela, vuela.

¡Qué bien se vuela soñando!

                              José Sebastián Tallón


¿Solo nosotros soñamos? ¿Y si las piedras soñaran?


(Espiá en este link)

https://drive.google.com/file/d/1gq-k1VqxPpcLjrtpXNdA4hUI2SACoELp/view?usp=sharing





Miércoles 1 de julio de 2020

Hola, ¿cómo están? ¡Bienvenidos y bienvenidas otra vez!

Hoy vamos a adentrarnos en el territorio de los sueños.
Ese territorio que es un poco inasible, un tanto loco.
Ese lugar donde todo es posible. 
Ese universo que nos extiende
                                  nos interpreta
                                                nos interpela
                                                                nos completa. 

¿Vamos?

Dice Eduardo Galeano:

El derecho de soñar

"El derecho de soñar no figura entre los 30 derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948.
Pero si no fuera por él, por el  derecho de soñar, y por las aguas que da de beber, los demás derechos, se morirían de sed."


El escritor Eduardo Galeano estaba casado con Helena. Helena tenía cada noche hermosos sueños, y cada amanecer se los contaba a su esposo. Eduardo iba escribiendo acá y allá esos pequeños relatos, que se colaban en sus libros. Hasta que un día los reunió en este libro: 




En su prólogo, Galeano cuenta:
“Helena me humillaba cada mañana, a la hora del desayuno, contándome sus sueños prodigiosos. Ella entra en la noche como en un cine, y cada noche un sueño nuevo la espera. Mientras ella cuenta, yo bebo mi café en silencio. Más me vale callar. Los pocos sueños míos que consigo recordar son de una bochornosa estupidez. Para vengarme, escribo los sueños que ella vuela. Aquí están, reunidos, fugitivos de las páginas de mis libros que ellos, los sueños, han mejorado tanto”.
Les comparto algunas ilustraciones más, de este hermoso libro de Ediciones del Zorro Rojo.





 Y algunos relatos, en la voz de su autor:

Soñares:



Como ya tenemos muchas ganas de vernos, vamos a encontrarnos en reunión virtual por Google Meet, mañana jueves 2 de julio a las 14 horas, en el siguiente Link:



https://meet.google.com/vrd-jatm-dqw


Mientras esperamos el encuentro, vayan pensando:
¿Recuerdan sus sueños? ¿Siempre? ¿A veces? ¿Nunca?
¿Alguien les cuenta sus sueños?
Un sueño loco.
Un sueño alegre.
Un sueño tierno.
Un sueño triste.
Un sueño que asusta.
Un sueño que no da ganas de despertar.
Un sueño que nos mete en problemas...

Los dejo soñando. ¡Nos vemos mañana!





Miércoles 17 de junio de 2020

Buenos días. Qué tiempo excepcional este. Tiempo en que todos los días sentimos que esta frase se vuelve palpable:
"LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN"

¿Sienten eso? Me encantaría que hiciéramos una lista de las situaciones que estamos viviendo que nos hacen sentir así. ¿Me ayudan?
Si quieren sumarse, manden por mail una frase que complete esta idea:
Siento que la realidad supera a la ficción cuando...

            ...veo calles desiertas y silenciosas toda la semana. (por ejemplo).

 ... escucho pajaritos cantando como si estuviéramos en el campo.


  • Otra de las cosas extraordinarias que han sucedido es la aparición de animales salvajes en las ciudades. Seguramente han visto imágenes parecidas a estas (miren solo hasta el minuto 1:31).




(El que sigue es un poco extenso, pero pueden ir avanzando para mirar solo lo que les llame la atención) 


Si buscan, van a encontrar muchos otros ejemplos: osos hormigueros, pumas, osos, ciervos y muchos más.

¡Qué oportunidad para escribir un cuento!

  • ¿Podrían ser ustedes los protagonistas? Están solos en su casa, sus padres han salido a hacer unas compras (o lo que quieran) y de pronto, escuchan unos ruidos...  ¿Qué será? (Elijan si el relato tendrá humor o terror).


  • Podrían ponerse en el lugar de uno de estos animales, darle voz como hace Graciela Montes en la novela que estamos leyendo : ¿qué ve/escucha/huele el animal que eligieron en nuestras ciudades? ¿Qué le parece novedoso/ absurdo/ divertido/ interesante) ¿Cómo interpreta nuestro mundo? ¿Qué nos diría?
  • ¿Y si los animales hubieran organizado complot en contra nuestra? Cansados de nuestro avance sobre la naturaleza, de nuestra sordera, ¿qué podrían planear?
  •  Y, por supuesto, se acepta cualquier otra idea que se les ocurra. 
  • Recuerden que pueden enviar sus frases "Siento que LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN cuando..." o los relatos  que surjan a mi dirección PROFINES14@GMAIL.COM
  • ¡Si quieren seguir escuchando la novela AVENTURAS DE CASIPERRO DE HAMBRE, me avisan!

En la biblioteca


Hace muchos años, sonaba mucho esta canción: los circos aún arrastraban por los caminos unos tigres polvorientos y maltratados, algunos monos o perros bailarines y hasta un elefante obligado a bailar cierta rutina. En los zoológicos, los leones y las panteras hacían surcos en la tierra de tanto ir y venir por  espacios siempre demasiado pequeños, los osos polares y los pingüinos morían de calor en los veranos cálidos y en algunos zoológicos, hasta permitían que los niños acariciaran a los cachorros de los grandes felinos.

Escuchen la canción: ¿SERÁ QUE ESE DÍA VIENE LLEGANDO?

Para los que quieren leer más: 

  • Tomillo aprende a ser guanaco, escrito por Hebe Solves a partir del relato de Marcos Vanderkercove, el guardaparques de Bosque Petrificado, un Parque Nacional que se encuentra en la provincia de Santa Cruz.


https://drive.google.com/file/d/1u2yP0Rauz0oClgteJ9KAhozwFi1wS0wY/view?usp=sharing


¡Nos vemos!
Miércoles 3 de junio de 2020


Buenas tardes, ¿cómo están? Hoy volvemos a encontrarnos y como empezamos a vernos en las clases virtuales obligatorias, espero que a muchos chicos y chicas más les hayan dado ganas de pasar por acá. 

A los que se sumaron al taller por primera vez, les cuento que en nuestro encuentro pasado empezamos a leer un libro, porque sí, porque me gusta y quería compartirlo con ustedes. Para que no tengan que ir a buscarlo más abajo, voy a postear otra vez los link para que puedan ver el video del capítulo 1 quienes no lo vieron. Está dividido en dos partes, porque pesa mucho.


https://drive.google.com/file/d/18QbixtZjOHWxZ-ceBeYUyENuP6926Y8s/view?usp=sharing

Y aquí sigue:

https://drive.google.com/file/d/18MPoaIbYI5rpl2gQuMgCUaUpSRcwsPlf/view?usp=sharing





Los que escucharon la lectura la semana pasada, ¿averiguaron qué libro es?
Les doy una pista más: es uno de estos, adivinen cuál:









Mientras piensan y deciden, ¿quiéren escuchar otro capítulo? En este enlace pueden escuchar el audio:





Bueno, ahora viene nuestra propuesta para este taller. 
Seguramente, muchos de ustedes tienen o han tenido mascotas en su casa.




 Este es mi perro Bachicha. Sí, como la canción de María Elena Walsh:
“Perro salchicha,
gordo bachicha
toma solcito a la orilla del mar”…


Podría escribir un libro entero sobre Bachicha, pese a que hace apenas dos años que lo conozco. Y no tiene dos años, no. Ni siquiera sabemos cuántos años tiene: un veterinario anotó cinco, otro ocho. Es un misterio.
Es que Bachicha llegó a nosotros por tren: venía viajando quién sabe de dónde y buscaba amor desesperadamente. Tenía una especie de tumor enorme que deformaba su espalda. Y para no hacer larga la historia, solo diré que este verano lo bautizamos SUPER BACHICHA (aunque aún no cumplí mi promesa de hacerle su capa de superhéroe). Es que en los dos años y algo que compartimos, venció tres veces a la muerte, se perdió dos veces y este verano… APRENDIÓ A VOLAR. Pero bueno, ese es... un capítulo aparte.
En este encierro obligado que compartimos, a veces me parece que está muy contento: está siempre acompañado y nunca le faltan caricias, que son su razón de ser en este mundo.
Pero otras veces me demuestra que estar solo un rato es algo que extraña MUCHO, como todos nosotros, porque apenas salgo a hacer una compra, aprovecha para hacer alguna de sus travesuras habituales (visitar el tacho de los residuos es un hábito pernicioso difícil de abandonar: estamos ocupados en la búsqueda de un grupo de autoayuda para este problemita, algo así como  ABA -Adictos a la Basura Anónimos-. Pero no, no lo encontramos. Si ustedes conocen, me avisan, por favor).

¿Ustedes tienen mascotas? ¿Les parece que cambiaron su comportamiento en este tiempo de aislamiento social obligatorio? ¿Qué creen que su mascota les diría si pudiera hablar?
A mí me encantaría escuchar / leer lo que tienen para decir. Si se animan, recuerden que recibo los escritos en :
(Si quieren para la próxima, les cuento lo que piensa Bachicha).


En la biblioteca:     

Esto de hacer hablar a las mascotas no es una idea original mía, no.
Si quieren leer otro ejemplo, un autor británico llamado Saki (que en realidad es el seudónimo literario de Hector Hugh Munro) escribió en 1911 un cuento sobre un gato llamado Tobermory, al que un científico enseña a hablar. Todo parece encantador, hasta que el grupo de amigos que se hospeda en casa de la dueña del gato descubre que Tobermory sabe mucho… tal vez demasiado… y que está dispuesto a contarlo a quien le pregunte. Un relato imperdible, lleno de humor e ironía. ¡Que lo disfruten!

Para leer Tobermory, de Saki


https://drive.google.com/file/d/1QUj_rgzB0MWE92RQsNIynhHGuL4WBLBx/view?usp=sharing

A esta altura, ya deben saber que el libro que estamos leyendo se llama Aventuras y desventuras de Casiperro de Hambre. Y su autora es ella, Graciela Montes:



Quizás sus hermanos o sus primitos pequeños están por allí, cerca, y tienen ganas de compartir un cuento con ellos. ¡Estos dos cuentos de esta misma autora son preciosos!

Clarita se volvió invisible:



Había una vez una casa:



No olviden enviar  lo que escriban (muero por leer lo que piensan sus mascotas). Pero también sus  pedidos de lo que les gustaría leer, o que les lean, lo que quisieran escribir o hacer. Todo a la dirección profines14@gmail.com

¡Nos vemos la próxima!


Miércoles 20 de mayo de 2020


Hola, ¿cómo están? Nos volvemos a encontrar.
Hoy tenía muchas ganas de leerles algo, que es otra de las cosas que hacemos en el taller. ¿Les gusta que les lean? ¡A MI ME ENCANTA!
ME ENCANTA QUE ME LEAN Y ME ENCANTA LEERLE A PERSONAS… DE TODOS LOS TAMAÑOS.
¿Nos preparamos? Pónganse cómodos: en la silla, sillita, sillón, en el suelo o en un almohadón. 
¡Y también pueden invitar a su familia, si alguien tiene ganas de sumarse!

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Está en dos partes, porque era un poco pesado para manipular. Simplemente, hagan doble clic en el enlace para que se pinte de celeste, clic en el botón derecho del mouse y opción "Ir a...".

https://drive.google.com/file/d/18QbixtZjOHWxZ-ceBeYUyENuP6926Y8s/view?usp=sharing

Y aquí sigue:

https://drive.google.com/file/d/18MPoaIbYI5rpl2gQuMgCUaUpSRcwsPlf/view?usp=sharing

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¿Les gustó?
¿Adivinaron quién está contando esta historia? ¿Por qué piensan eso?

¿Les recordó alguna historia que ustedes conozcan o hayan leído?
(Pueden contarme lo que pensaron en los comentarios, aquí abajo, o enviármelo por mail).

Si quieren seguir escuchando esta historia, en el próximo taller podemos leer un poco más y les cuento cómo se llama el libro. Por ahora, les adelanto la autora: 

se llama Graciela Montes.

¡Pueden averiguar qué libros publicó esta autora y tratar de adivinar cuál es el que estamos leyendo! A ver si adivinan...


Esto de contar o leer cuentos a otras personas es tan antiguo como la humanidad. En la actualidad, en muchas familias los adultos les leen cuentos a los niños a la hora de irse a dormir. O los inventan. O les cuentan anécdotas familiares. También los hermanos mayores pueden leer o contar para los más chicos. ¿Se animan?

Pero no solo los “grandes” les leen cuentos a los chicos de la casa. No se pierdan este relato: llamen a hermanitos o primitos, si andan por ahí. Los adultos de la casa también pueden disfrutarlo: el relato y la voz son deliciosos.








¿Les gustó? Si tienen ganas, cuéntenme qué sensaciones les despertó (a ustedes o a sus familiares) escuchar este relato.


LA IDEA DE HOY ERA SIMPLEMENTE COMPARTIR LECTURAS QUE NOS GUSTEN. Y no, no tienen que ser de animales: esos son los que yo elegí para hoy, pero no tienen que respetar ese tema para nada.

Entonces, les hago algunas propuestas:

  • ·         Elijan un cuento que les guste y les parezca adecuado para compartir con alguno de los integrantes de la familia. Lean en voz alta ese libro para compartirlo con ellos. Si quieren (y pueden) sacarse una foto de ese momento de lectura compartida, pueden enviarla a mi mail.
  • ·         También puede ser otro integrante de la familia el que lea un cuento para ustedes (y claro que quiero foto, si se animan y pueden).
  • ·         También pueden mandar foto de un libro que les guste ahora o que les haya gustado mucho cuando eran más chicos, y contarme brevemente por qué les gustó, por qué se lo recomendarían a otros lectores. (Si no tienen foto, basta con el título y el autor).
  • ·         Última y AUDAZ propuesta: ¿alguno se anima a grabar un audio leyendo un cuento que les haya gustado? 
         Los escucho, los leo, los veo, los espero en mi mail: profines14@gmail.com


Y, como siempre, para los que quieren más... 


 EN LA BIBLIOTECA



Otros relatos de animales para compartir:

Tal vez hayan leído alguno de estos cuentos en la escuela primaria y tengan ganas de revivirlo: la historia de la tortuga gigante que arriesga su vida para salvar a un hombre, o la historia de la gamita que quedó ciega por desobedecer a su mamá, o la historia de los flamencos, que cometieron un pícaro error y lo pagaron caro.

Como ven, hay muchas ediciones, es un libro muy famoso. Estas son apenas algunas de ellas:




Horacio Quiroga, el autor, vivió muchos años en Misiones, en medio de la selva. En contacto con ese entorno natural, produjo estos relatos deliciosos, en los que los animales actúan y hablan como personas, para contárselos a sus hijos pequeños. Para revivirlos  o compartirlos con sus hermanos y hermanas, pueden abrir el enlace que sigue:










Cuentos de la selva



Esta otra recomendación es para lectores ansiosos de aventuras en un entorno natural y muy hostil para el ser humano. La primera parte del libro, que funciona (a mi humilde modo de ver) como un relato que bien podría independizarse del resto de la novela, es una narración escalofriante, estremecedora, que atrapa y no suelta al lector. Si son valientes,¡no se la pierdan!

Colmillo blanco, de Jack London

https://drive.google.com/file/d/18jyJ9lnVxC42acEcidKoHyQoYE0RwgB6/view?usp=sharing


Y para los más chicos de la casa, un cuento de Gustavo Roldán, un escritor chaqueño que cuenta como nadie cuentos de los animales del monte.

https://drive.google.com/file/d/1lGokvAg6ZDo8gFjfgtFd4bsoNM19J2fg/view?usp=sharing

¡HASTA LA SEMANA PRÓXIMA!


AVISO IMPORTANTE

¡Hola a todos! Les cuento que tuve problemas con el mail que creé especialmente para el taller: outlook no reconoce la contraseña y tampoco me permite cambiarla. Esperé una semana más para no confundirlos, mientras trataba de solucionar el problema, pero me rendí.
De modo que a partir de ahora, recibiré sus colaboraciones en el siguiente mail:

profines14@gmail.com

(Si ya me enviaron algo al mail anterior, pido disculpas por el silencio forzado. ¡Y tengo muchas ganas de leerlos!  ¿Pueden reenviarlo a este mail, por favor?¡ Gracias!)
Miércoles de de mayo de 2020


¡Hola otra vez! Volvemos a encontrarnos, qué alegría. 


La semana pasada nos asomamos cada uno a una ventana de nuestra casa, o a una ventana que recordamos. Una ventana real, de madera o metal, con un vidrio o varios, con cortinita o sin ella.  Tal vez por eso, me topé con este poema. ¿Quieren escucharlo?


Hoy quiero contarles que, cuando me aburro…

                o me pongo triste y extraño…
                            o estoy cansada de estar en el mismo lugar…
                                        o quiero viajar un ratito,
                                                  yo me asomo a una ventana… especial.

No sé bien dónde está mi ventana.
Tampoco tiene siempre la misma forma.
O el mismo color
Pero siempre, siempre, me muestra…
                                                        lo que tengo ganas de ver.
Hace un rato la abrí y me mostró esto:



Y cuando miro, no solamente “veo”. También escucho el “¡bicho feo! de los benteveos,  el canto del agua que fluye tras la ventana o dentro de mí, el ¡ploc! de la piedra que arrojo tan lejos como puedo, o el ¡plaf, plaf! de la piedra chata que salta sobre el agua cuando hace sapito, como me enseñó mi papá hace ya tantos años.
Y no solo escucho, también huelo el aroma de la peperina, la menta y el poleo  que los  chicos ofrecen en sus canastas, o el de los pastelitos calientes que llevan y traen a la hora de la siesta: “Pastelitos, a los pastelitos recién calentitos”. Un olor a sierra, a verano, a aire delicioso que me invade con cada inspiración y me asegura que estoy… donde quiero estar.
Mi piel reseca de ciudad y polvo recibe ávida la caricia del sol, la frescura del agua, las palabras del viento.
Cierro los ojos y me recuesto sobre esas rocas, ardientes en el sol de la siesta. Ahora el río me corre por dentro, me fundo en las rocas, el viento me recorre y me atraviesa: SOY ese paisaje, me lo llevo para siempre.



Seguramente, muchos de ustedes ya están pensando en otros paisajes. Les presto esta ventana, a ver si adiviné algún pensamiento…




·         Y ustedes, ¿qué paisaje evocan a través de su ventanita? ¿Tienen ganas de contarme?
Pueden mandar una foto de ese lugar en el que les gustaría estar.
O de ese lugar que extrañan, porque hace mucho que no pueden visitar.
Pueden contar cómo es: qué ven, que escuchan, qué huelen, en qué piensan, qué sienten en ese lugar.
Pueden contar qué pensaron o sintieron al conocer un lugar que los impactó, los deslumbró, los asustó, los entusiasmó, los divirtió.

O pueden, tal vez, imaginar un lugar...
… un rincón propio en el cual cobijarse cuando se quiere estar a solas,
…un territorio que desean explorar como si fueran el primero que lo recorre,
… un no-lugar que nos ofrece algún reparo (Uff, ¿qué es eso? Yo viviría un ratito, por ejemplo, dentro de la cajita de música de mi abuela, o en el interior de una canción).

LES RECUERDO:
NADA DE LO QUE AQUÍ APARECE ES OBLIGATORIO, 
pero si escriben, mándenme sus escritos a tallerliterario2020@gmail.com  También podemos interactuar en los comentarios del Blog. Y si quieren invitar a alguien de la familia a este recorrido, bienvenidos.


HASTA AQUÍ, LA PROPUESTA DE HOY. 

Pero si quieren más... 


Vamos a inaugurar en este blog una sección que podemos llamar “En la biblioteca” que se  identificará con esta imagen:

Aquí estará la información sobre los autores y narradores invitados a nuestro taller de cada miércoles, el texto de las obras que escuchamos en audio o video, por si quieren tenerlos en formato escrito, algún otro link para leer más sobre o de esos autores, si les gustó o les interesa. En fin, otros caminitos de lectura para recorrer, por si tienen ganas.


  • La voz del primer video y las narradoras del segundo video son Laura Finger y Silvina Menutti: juntas forman el dúo de narradoras Verdevioleta cuentos. Narran cuentos para niños, adolescentes y adultos, visitan escuelas, crean sus propios espectáculos de narración oral, dan cursos para docentes y narradores y muchas, muchas cosas más. Hay otros videos de ellas en las redes, si las buscan.





  • El poema del primer video es  de Roberto Juarroz: este es el poeta.






Y este es el poema que escucharon:


Dibujaba ventanas en todas partes


Dibujaba ventanas en todas partes.
En los muros demasiado altos,
en los muros demasiado bajos,
en las paredes obtusas, en los rincones,
en el aire y hasta en los techos.


Dibujaba ventanas como si dibujara pájaros.
En el piso, en las noches,
en las miradas palpablemente sordas,
en los alrededores de la muerte,
en las tumbas, los árboles.


Dibujaba ventanas hasta en las puertas.
Pero nunca dibujó una puerta.
No quería entrar ni salir.
Sabía que no se puede.
Solamente quería ver: ver.


Dibujaba ventanas.
En todas partes.


Roberto Juarroz, Duodécima poesía vertical



  • Aquí les regalo otro que me gusta mucho:

Levantar el papel donde escribimos

Levantar el papel donde escribimos
y revisar mejor debajo


Levantar cada palabra que encontramos
y examinar mejor debajo


Levantar cada hombre
y observar mejor debajo


Levantar a la muerte
y escudriñar mejor debajo


Y si miramos bien
siempre hallaremos otra huella.
No servirá para poner el pie
ni para aposentar el pensamiento
pero ella nos probará
que alguien más ha pasado por aquí.

  • El texto “Mirar el mar” es de Eduardo Galeano. Este es él, un autor uruguayo que siempre sentimos nuestro:




Este es el texto que contaron Laura y Silvina, las narradoras. Y si encuentran alguna diferencia, es porque el narrador oral realiza una “traducción” de la escritura a la oralidad: tener el libro entre tus manos y volver a leer una y otra vez lo que no entendiste es muy diferente a escuchar "en vivo" un relato: el narrador te lleva de la mano por un caminito que no tiene regreso. 


El mar



Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:

-¡Ayudame a mirar!




Y para despedirme de los curiosos que llegaron 
hasta acá:

Estos son tres de los libros de Eduardo Galeano: una trilogía que recorre la historia oral de América. El tomo 1, Los nacimientos, recopila los relatos orales de los pueblos originarios de América.



Este es uno de mis preferidos, se los comparto:





Ahora sí, ¡HASTA LA PRÓXIMA SEMANA!